Cómo montar un negocio desde cero: los pasos, en el orden correcto
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Casi nadie fracasa por no saber rellenar el alta de autónomo. Se fracasa por gastar antes de comprobar que alguien paga, por poner un precio que no cubre los impuestos o por quedarse sin caja en el mes cinco. Esta guía ordena los pasos para que lo primero que hagas sea lo que más riesgo te quita.
Lo esencial
- Antes de darte de alta, consigue que tres personas te paguen (o se comprometan a hacerlo). Es la única validación que cuenta.
- Calcula tu precio desde lo que necesitas ganar, no desde lo que cobra el de al lado: a tu sueldo súmale cuota, impuestos y las horas que no facturas.
- Para empezar solo, autónomo casi siempre. La sociedad limitada compensa cuando el beneficio es alto o necesitas limitar responsabilidad.
- Aparta entre un 25 % y un 30 % de cada cobro para impuestos, en una cuenta aparte, desde la primera factura.
- Lo mínimo para vender es poco: que te encuentren, que puedan reservar o comprar, y que puedas cobrar.
1. Comprueba que alguien paga antes de gastar
La idea no se valida preguntando «¿te parece buena idea?», porque todo el mundo dice que sí. Se valida pidiendo dinero o un compromiso concreto. Hasta que alguien paga, lo que tienes es una hipótesis.
Una forma barata de hacerlo en dos semanas:
- Escribe en una frase qué ofreces, a quién y qué problema resuelves. Si necesitas tres frases, todavía no está claro.
- Habla con diez personas que encajen en ese «a quién». No les vendas: pregúntales cómo resuelven hoy el problema y cuánto les cuesta.
- A los que muestren interés, ofréceles el servicio ya, con fecha y precio. Una reserva pagada vale más que cincuenta «me interesa».
- Si nadie paga, cambia una sola cosa —el público, el precio o la oferta— y repite. Es mucho más barato ajustar ahora que con un local alquilado.
2. Haz los números al revés: de lo que necesitas a tu precio
El error más caro al empezar es copiar el precio de la competencia. Tú no conoces sus costes ni si gana dinero. Calcula el tuyo partiendo de lo que necesitas llevarte a casa.
| Concepto (ejemplo mensual) | Importe |
|---|---|
| Lo que quieres ingresar limpio | 1.800 € |
| Cuota de autónomo (tramo medio, orientativo) | 300 € |
| Gastos fijos: alquiler o coworking, seguro, herramientas, teléfono | 450 € |
| Materiales y desplazamientos | 150 € |
| IRPF aproximado sobre el beneficio | 450 € |
| Facturación necesaria (sin IVA) | 3.150 € |
Ahora las horas. Un mes tiene unas 160 horas laborables, pero no vas a facturarlas todas: contestar mensajes, desplazarte, formarte, hacer papeles y las citas que se caen se comen entre un 30 % y un 40 %. Si facturas 100 horas reales, necesitas 31,50 € por hora solo para cumplir la tabla. A eso se le suma el IVA si tu actividad lo lleva.
Si ese precio te parece imposible de cobrar en tu zona, el problema no es el precio: es el modelo. O subes el valor (especialización, bonos, mejor cliente), o bajas costes fijos, o cambias lo que vendes. Descubrirlo en una hoja de cálculo es gratis.
3. Autónomo o sociedad limitada
Para una persona que empieza sola, darse de alta como autónomo es lo habitual: es rápido, barato y se deshace igual de fácil si no sale bien. La sociedad limitada tiene sentido más adelante.
| Autónomo | Sociedad limitada (SL) | |
|---|---|---|
| Puesta en marcha | Uno o dos días, sin notario | Notario, registro y más papeleo |
| Capital inicial | Ninguno | Desde 1 €, con obligaciones extra si es menor de 3.000 € |
| Responsabilidad | Respondes con tu patrimonio personal | Limitada al patrimonio de la sociedad, con excepciones |
| Impuesto sobre el beneficio | IRPF, progresivo: sube con lo que ganas | Impuesto sobre Sociedades, tipo fijo |
| Coste de gestoría | Bajo | Bastante mayor: contabilidad formal y cuentas anuales |
| Suele compensar cuando | Empiezas o el beneficio es moderado | El beneficio es alto, hay socios o riesgo patrimonial |
El punto en el que la SL sale a cuenta depende de tu beneficio y de tu situación personal, y cambia con la normativa. Es la pregunta perfecta para una primera consulta con un gestor: llévale tus números del paso anterior.
4. El alta, trámite a trámite
Darse de alta como autónomo son dos gestiones, las dos por internet con certificado digital o Cl@ve, y las dos gratuitas:
- Hacienda: declaración censal (modelo 036). Comunicas qué actividad vas a hacer, desde cuándo y qué impuestos te corresponden. El antiguo modelo 037 simplificado ya no existe.
- Seguridad Social: alta en el RETA. Se tramita en el portal Importass, hasta 60 días antes de empezar. Aquí eliges tu previsión de rendimientos, que determina la cuota.
Dos cosas que conviene saber antes de rellenar nada. Primero, la cuota se calcula por ingresos reales: eliges un tramo según lo que prevés ganar y se regulariza después. Segundo, quien se da de alta por primera vez suele poder acogerse a una cuota reducida durante los primeros doce meses, prorrogable si sus ingresos siguen siendo bajos. Hay que solicitarla al hacer el alta; después no se puede. Todo el proceso, con el epígrafe, el IVA y qué pasa con el paro, está en cómo hacerse autónomo.
Según tu actividad puede hacer falta algo más:
- Local abierto al público: licencia de actividad o declaración responsable en tu ayuntamiento. Pregunta antes de firmar el alquiler: no todos los locales sirven para todas las actividades.
- Profesión regulada (sanitarias, abogacía, arquitectura…): colegiación y, en muchos casos, seguro de responsabilidad civil obligatorio.
- Tratas datos de clientes (siempre, en cuanto guardas un teléfono): necesitas informar de cómo los usas. Tu web tiene que llevar aviso legal, política de privacidad y política de cookies.
5. Los impuestos que vas a presentar
No hace falta ser experto, pero sí saber qué existe para que no te pille por sorpresa. En estimación directa, que es el régimen de la mayoría, el calendario de un autónomo es este:
| Modelo | Qué es | Cuándo |
|---|---|---|
| 303 | IVA: lo que has cobrado menos lo que has pagado | Cada trimestre |
| 130 | Pago a cuenta del IRPF sobre tu beneficio | Cada trimestre |
| 390 | Resumen anual de IVA | Enero |
| 100 | Declaración de la renta | Abril a junio |
- El IVA no es tuyo. Lo cobras para Hacienda. Si lo gastas, el trimestre siguiente duele.
- Hay actividades exentas de IVA, como la asistencia sanitaria o parte de la enseñanza. Si es tu caso, no lo repercutes pero tampoco te lo deduces.
- Si facturas a empresas como profesional, en la factura se aplica una retención de IRPF, reducida durante los primeros años. Esa retención ya cuenta como pago a cuenta.
- Guarda todas las facturas, emitidas y recibidas, y los justificantes. La obligación de conservarlas dura años.
La normativa de facturación está cambiando —sistemas de facturación verificables y factura electrónica entre empresas— con fechas que se han ido aplazando. Pregunta a tu gestor qué te aplica y desde cuándo, y no elijas programa de facturación sin haberlo hecho.
6. Separa el dinero desde el primer día
La mayoría de negocios pequeños que cierran no lo hacen por falta de clientes sino por falta de caja: ganan dinero sobre el papel y no pueden pagar el trimestre. Tres hábitos lo evitan casi siempre.
- Una cuenta bancaria solo para el negocio. No es obligatorio siendo autónomo, pero es la diferencia entre saber cuánto ganas y adivinarlo.
- Una segunda cuenta para impuestos. Cada vez que cobras, mueve ahí el IVA entero y entre un 15 % y un 20 % más para el IRPF. Ese dinero ya no existe.
- Un colchón de tres meses de gastos fijos antes de dejar otra fuente de ingresos. Los primeros meses casi siempre van más lentos de lo previsto.
7. Monta lo mínimo para poder vender
Al empezar no necesitas logotipo de agencia, tarjetas ni oficina. Necesitas que ocurran tres cosas sin que tú estés delante:
- Que te encuentren. Una ficha de Google Business Profile completa —es gratis— y una web propia que diga qué haces, dónde y cuánto cuesta. Lo desarrollamos en cómo crear una página web para tu negocio.
- Que puedan reservar o comprar solos. Cada mensaje de ida y vuelta para cuadrar una cita es un cliente que se enfría.
- Que puedas cobrar. Con tarjeta, por adelantado o con señal. Reduce los plantones y te ahorra perseguir pagos.
Puedes resolverlo juntando varias herramientas o con una sola que lo traiga todo. Las opciones, con sus costes reales, están en herramientas para gestionar un negocio.
8. Los primeros diez clientes
Los diez primeros no llegan por publicidad. Llegan por cercanía y por insistencia, en este orden:
- Tu círculo, con una petición concreta. No «he abierto un negocio», sino «busco a tres personas con dolor de espalda que quieran probar una sesión esta semana».
- Quien ya tiene a tu cliente. El gimnasio si eres fisioterapeuta, la floristería si organizas bodas. Una recomendación cruzada vale más que cien impresiones.
- Una reseña por cada servicio. Pídela el mismo día, con el enlace directo. Con diez reseñas reales tu ficha empieza a aparecer en el mapa.
- Haz que volver sea fácil. Un bono de varias sesiones o un recordatorio a las seis semanas convierte un cliente en ingresos recurrentes.
La publicidad de pago funciona mejor cuando todo lo anterior ya está montado: amplifica un sistema que convierte, no lo sustituye.
9. Errores que cierran negocios el primer año
- Alquilar un local antes de tener clientes. Es el gasto fijo más difícil de deshacer. Empieza a domicilio, online o compartiendo espacio.
- Cobrar poco «para arrancar». Atraes al cliente que solo busca precio y luego no puedes subirlo.
- No tener política de cancelación. Un hueco vacío por un plantón es dinero que no vuelve. Decide las reglas y ponlas por escrito antes de la primera reserva.
- Depender de un solo canal. Si todos tus clientes vienen de una red social o de una plataforma, el negocio es suyo. La lista de clientes y la web tienen que ser tuyas.
- Dejar los papeles para el final del trimestre. Diez minutos a la semana evitan un fin de semana de pánico y más de una sanción.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dinero hace falta para montar un negocio?
Depende del modelo. Un negocio de servicios a domicilio u online puede arrancar con muy poco: la cuota de autónomo, un seguro si tu profesión lo exige y una web con reservas. Lo que más encarece es el local, por el alquiler, la fianza y la reforma, y por eso conviene retrasarlo hasta tener clientes.
¿Puedo facturar sin darme de alta como autónomo?
Si la actividad es habitual, la norma general es que hay que estar dado de alta en Hacienda y en la Seguridad Social, con independencia de lo que ganes. Hay matices y criterios de los tribunales sobre ingresos bajos, pero no son una regla segura: consúltalo antes de emitir tu primera factura.
¿Necesito un gestor desde el principio?
No es obligatorio, pero para la mayoría compensa. Las altas mal hechas —no pedir la cuota reducida, elegir mal el epígrafe o el régimen de IVA— cuestan más que un año de gestoría. Como mínimo, paga una consulta antes del alta.
¿Qué es mejor, empezar con local o sin local?
Sin local, siempre que tu actividad lo permita. Trabajar a domicilio, online o alquilando una sala por horas te deja comprobar la demanda con costes que puedes cortar en un mes.
¿Cuánto tarda un negocio en ser rentable?
Un negocio de servicios con costes bajos puede cubrir gastos en pocos meses; uno con local e inversión suele tardar más de un año. Lo importante no es la media sino tu propio cálculo: cuántos clientes al mes necesitas para cubrir la tabla del paso 2 y a qué ritmo los estás consiguiendo.